Desayuno
Buffet, A la carta, Continental
Experimente el lujo en un monasterio del siglo XIV en Malá Strana. Habitaciones con suelo radiante, un spa único en una capilla renacentista y gastronomía checa contemporánea. A pasos del Puente de Carlos. Servicio de limpieza dos veces al día y tratamientos de bienestar exclusivos.
Buffet, A la carta, Continental
Desde las 15:00Los clientes deben mostrar un documento de identidad con fotografía y una tarjeta de crédito en el momento de hacer el check-inTienes que decirle al alojamiento con antelación a qué hora vas a llegar.
Hasta las 12:00
Experimente un servicio de distinción inigualable en el Hotel Mandarin Oriental Prague, un santuario de serenidad alojado en un monasterio del siglo XIV meticulosamente restaurado. Situado en el evocador barrio de Malá Strana, a la sombra del Castillo de Praga, este hotel ofrece una conexión íntima con la historia y el encanto de la ciudad, con el icónico Puente de Carlos a solo cinco minutos a pie.
Cada habitación es un testimonio del lujo discreto y el confort moderno. Disfrute de detalles que marcan la diferencia, como la calefacción por suelo radiante y una cuidada selección de sábanas y almohadas para garantizar un descanso perfecto. El servicio de limpieza se realiza dos veces al día, culminando con una preparación nocturna que invita al reposo. Los amenities de baño, enriquecidos con aceites esenciales seleccionados, completan una experiencia sensorial única.
Descubra un oasis de bienestar en el único spa del mundo ubicado en una antigua capilla renacentista. Este espacio sagrado ofrece una atmósfera inigualable para una amplia gama de tratamientos holísticos, clases de yoga revitalizantes y un exclusivo salón de belleza, diseñados para restaurar el equilibrio entre cuerpo y mente.
En el elegante entorno del restaurante Monastiq, la tradición culinaria checa se reinventa con un toque contemporáneo. Desde desayunos energéticos hasta almuerzos relajados, cenas sofisticadas y cócteles de autor, este cautivador restaurante y bar ofrece un viaje gastronómico a través de los sabores de Bohemia durante todo el día.
Con una ubicación privilegiada que ha sido calificada con un 8,9 por parejas, el hotel es el punto de partida ideal para explorar Praga. La parada de tranvía Hellichova se encuentra a solo 100 metros, facilitando el acceso a todos los rincones de esta mágica ciudad.
Permita que sus sentidos descubran la esencia de la Praga más exclusiva.
Su estancia inolvidable en un marco de elegancia atemporal le espera.
Nebovidska 459/1, Praga, 11800, República Checa